04 febrero 2008

Quizá

.



Es más fácil seducir lo ajeno, porque así es y así será... ajeno.

Lo mío no lo reconozco, lo tengo a mi lado y lo sigo buscando.

Así soy. Inconforme. Y ahí lo quiero a mi lado.

Es mi camisa de fuerza, que no me ahoga ni me atormenta.

Me conoce sin conocerme y me toca sin tocarme.

Me sugiere lo que busco, pero dando vueltas me distraigo.

La locura me consume y su orden me rescata.



Lo que nunca fue y lo que nunca será.

Se acerca cada vez más el día en el que cambiará todo en mi vida.

¿Volveré? quizá.. no lo sé.


¿Me querrá?


.


.